Kyoto (Primera Parte)

Alejandro Tagua Gago/ enero 22, 2011/ Kyoto/ 3 comments

Sin duda Kyoto es de las ciudades que, desde mi punto de vista, representan mejor Japón. Este país, como todos bien saben, es una mezcla de tradición y modernidad que se fusionan de una manera mágica y especial. Esta ciudad imperial, capital durante muchísimos años, es un ejemplo claro de esa mezcla tan interesante. Se encuentra llena de templos, y muchísimas tiendas de artesanía, que junto con calles adoquinadas y casas de madera te transportan a ese Japón antiguo, donde entre samuráis, katanas, geishas, y el siempre constante ir y venir del buen sake, se llevaron a cabo acontecimientos importantísimos para el futuro nacimiento de lo que hoy es Japón.
 
Existe una parte de la ciudad, bien amplia y moderna, donde no paras de ver galerías enormes de tiendas, bullicio, y todo lo habitual en las grandes ciudades. Pero solo alejándote un poco, desde la propia ribera del rio hasta los pies de las montañas que la rodean, puedes descubrir el otro Kyoto. Si es verdad, que los lugares turísticos están como es normal, lleno de turistas, es difícil tomar una foto sin que se cruce alguien, cuando piensas que tienes la imagen perfecta, no tienes tiempo para detenerte y te ves obligado a hacer la foto corriendo.
 
Me preguntaba, que quizás debo conocer esta ciudad en otra hora u otras fechas, pero cuando me fijo, no paro de ver cerezos, ahora mismo se encuentran desnudos, pero todas las preciosas escenas que presencie hoy serán el triple de bonitas cuando todos esos árboles florezcan en primavera. Entonces volveré para pasar un par de días, pero seguro me veré invadido por turistas, y más aun por todos los japoneses que salen a disfrutar del simple hecho de observar la belleza de las flores de cerezos (Estas flores se llaman Sakura, y esta tradición Hanami) Aun así merecerá la pena perderse de nuevo por esta ciudad.
 
He andado durante 5 horas sin parar, he visitado algunos sitios que ya conocía, pero que me moría por volver a ver. Mi primera parada, tras huir de la monumental y moderna estación de tren, ha sido Kiyomizu-dera, templo donde se venera a la imagen de 11 cabezas de Kannon, y lugar donde peregrinan muchísimos japoneses para beber de su manantial sagrado (Kiyomizu significa agua pura).
 
Para llegar a él hay que subir dirección a las montañas por una empinada cuesta llena de tiendas de artesanía y comidas tradicionales, en el camino son muchos los empleados que te ofrecen probar sus productos, y si decides entrar en la tienda, no lo harás sin el ofrecimiento de un buen Te calentito. Al final de la calle se encuentra el inicio del templo, desde allí puedes disfrutar de unas de las vistas más bonitas de Kyoto. El pabellón principal que aparece en las fotos no me deja de asombrar porque aun siendo de madera, no se utilizo ni un solo clavo en su construcción, no hay nada parecido que manche el oscuro marrón de la madera.
 
Tienda de artesania, souvenirs, y comestibles.
Primera vista de entrada al templo tras la subida.
Vista desde mas cerca.
Detalle de gran campana.
Kiyomizu-dera, sin clavos, milagro de ebanistería.
El manatial sagrado de Kiyomizu-dera.
Después de hacer fotos y pasear, comienzo a bajar, descubro en mi guía que la última vez que visite el templo con mi tío, nos quedamos sin ver una parte muy importante de esa zona. Desde el templo hasta Gion, barrio de geishas, casas de ceremonia de Té, y restaurantes privados para clientes selectos, se encuentran unas bonitas calles adoquinadas, y repletas de casas de maderas que vuelven a albergar tiendas de artesanía, comestibles, restaurantes, y algunas casas de Té.
 
Sin darme cuenta donde estoy, y ya con algo de hambre me encuentro con un grupo de Maikos (aprendices de Geishas) disfrutan haciéndose fotos en un pequeño callejón, y la gente las fotografía de forma discreta. Yo hago una tímida foto, pienso que no están paseando, sino en un pequeño callejón, por lo que queda un poco brusco parase a hacerles fotos. Pueden estar esperando para trabajar en algún restaurante o casa de geishas, así que no intento sacar mejores fotos y me limito a ver como se pierden al final del estrecho callejón.
 
Tiendas y restaurantes al estilo tradicional.
Descenso hasta las calles adoquinadas.
Muros recubiertos de madera en las casas y templos por doquier.
Restaurante bastante típico de madera.
Maikos o aprendices de Geishas.
Mi camino continuó, como continuaré esta historia. Es un blog y no un libro así que hay que hacerlo poco a poco. Quiero decir que prefiero contar mi punto de vista, mis experiencias a dar detalles históricos o culturales, he estado pensando y esta será la manera de plantear el Blog, seguro que no os disgusta!
 
Escribiré pronto!

About Alejandro Tagua Gago

Fue en Diciembre de 2010 cuando decidí dar el paso, deje mi trabajo, y me aventuré. Viaje a Japón por segunda vez, pero esta vez para quedarme 1 año y 3 meses, la vida allí me cambiaría totalmente. Entonces nació esta bitácora, que tantas alegrías me ha dado. En Japón gracias a mucha gente, entre ellas mi actual pareja, pude mejorar día a día, y entender muchísimo mejor la cultura y forma de ser del pueblo japonés. Tras un parón de dos años en España regresé a Kobe en Mayo de 2014. Han sido más de dos años en Kobe muy productivos a nivel personal y profesional. Después de trabajar como profesor de español y traductor e intérprete para el Ayuntamiento de Kobe el destino me lleva a Tokio. En este blog seguiré contando mis pormenores por estas lejanas tierras! Espero os motiven y entretengan!! Saludos desde Japón!! Tawakun.

3 Comments

  1. Fantástico tio, la ciudad de Kyoto es una de las más bonita y tradicional del Japón.
    Espero que la segunda entrega sea tan buena como esta.
    Pásatelo bien y disfruta.
    Un saludo de Carlos M y Carmen.

  2. Fantastica ciudad. Debe ser verdad lo que dices de que es una de las ciudades más bellas de japón. Muy buenas fotos. Un beso

  3. Que ciudad tan bonita, que suerte tienes de estar alli!!! esperamos la segunda parte con annnnnsia!!

    Besos mil

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